viernes, 13 de junio de 2014

Selectividad

      A la espera de una segunda corrección de algunos exámenes de selectividad(la que está mal gestionada, se mire por donde se mire) escribo este artículo. En verdad no soy buen escritor, ni buen crítico, pero como bien dije al principio de este blog, "iré exponiendo pequeñas observaciones y opiniones". Pues bien,esta es mi opinión:

     Acerca del tópico de la selectividad-la que tiene los días contados- podríamos destacar que evalúan de forma generalizada en tan solo hora y media de examen lo evaluado en nueve meses de duro trabajo. Que los exámenes son corregidos por profesores que noson de tu centro, y que por lo tanto pueden tener otra manera de desarrollar los ejercicios(se que esto dicen que no lo tienen en cuenta, pero creerme que si lo hacen).

     Una vez terminado el examen, lo corrigen, ese y otros 100, simultáneamente, razón por la que pueden cometer algunos fallos, como puntuar de menos, sumar mal la nota y en definitiva, hacer que el alumno siempre salga perdiendo.

     Finalmente, si el alumno tiene alguna objeción, puede reclamar una segunda corrección. ¿Raro no? Y bien, al reclamarlo, no te dejan ver la primera corrección, es decir, te vuelves a arriesgar a que otro profesor te lo corrija(de mejor o peor manera) sin poder ver que es lo que según sus criterios, has hecho mal. Vamos, que es como apostar a ciegas.

     Aquellos que necesitemos nota, lo llevamos claro. Con esto no quiero decir que selectividad sea un calvario, ami me resultó llevadero, y nada estresante. El problema está en como han estipulado que tiene que ser. Y no lo confundamos con la organización, la que estuvo muy bien.

     A favor de esta última idea, puedo decir que la selectividad, a pesar de que lleva 28 años en funcionamiento, ha cambiado varias veces, una vez por cada cambio de gobierno, vaya. La última y no por ello la más polémica, por la ley Wert, de la que ya habreis escuchado algo.

     En conclusión, la selectividad es una lotería, que te puede salir tanto bien como mal, y en la que el alumno siempre tiene las de perder.

   
"Todos somos genios. Pero si juzgamos a un pez por su capacidad para trepar un árbol, pasará toda su vida creyendo que es un estúpido"- Albert Einstein

domingo, 27 de abril de 2014

¿Éxito?

       He aquí el dilema de todo alumno de 2º de bachillerato: ¿que quiero ser? Pregunta difícil, dado que será lo que hagamos el resto de nuestras vidas. La decisión final tendrá influencia de variantes como horas de trabajo, salida laboral, días festivos, nivel de experiencia/sabiduría requerido y muchas otras más, pero ante todo si es de tu gusto o no.

       La mayoría de gente que ha escogido una carrera por conveniencia y no por gusto la ha acabado dejando, por falta de ganas o porque se han dado cuenta de que no es fructífero dedicarte a lo que no te gusta durante las siguientes cuatro décadas.

       Respecto a el fracaso escolar, España está entre los primeros países dentro de la unión Europea, esto se debe, en mi opinión, a la presión ejercida por la familia, es decir, al repetir pierdes amigos, repites lo mismo y te llevas un buen castigo, lo que provoca el desinterés total por los estudios y rebeldía por parte del hijo/a.

       Asimismo, pase lo que pase, ha de verse el sistema educativo -aunque ahora esté de capa caída- como una oportunidad de aprender, de llenar la mente de conocimientos, que van más allá del tiempo, transmitidos de generación en generación hasta nuestros días, para así lograr la preparación necesaria para ir al mundo laboral. Es cierto que el tiempo es un handicap, es decir, una cuenta atrás, pero nunca se pierde, se puede emplear en otras materias como sacarte algún titulo en idiomas, aprender a conducir, o trabajar en algún establecimiento de poco prestigio para adquirir experiencia.

       Conseguir el éxito depende en la sucesión de decisiones que vamos tomando.


sábado, 26 de abril de 2014

En otras palabras

      ¿Qué nos cuesta ayudar al prójimo? Apenas ayudamos a un par de personas a lo largo de la semana, y si son desconocidos el número es menor aún. Pensamos que es algo embarazoso, que no debemos meternos en las vidas de otros, y en cuanto a sus problemas, que no nos los echen encima, que suficientes tenemos con los nuestros.

      No nos damos cuenta de que cuando alguien nos pide ayuda, es porque no puede valerse por sí mismo y porque confía en nosotros. Por otra parte el problema no tiene por que ser algo serio, cualquier pequeño desafío puede convertirse para alguien en todo un reto, el que a nosotros resolver solo nos costaría unos pocos segundos de nuestras vidas.

     Hay que ser competitivos para llegar lejos, eso está claro, es lo que nos enseña la sociedad. Pero fuera de la carrera de "haber quién llega más lejos" está el mundo real, donde se puede actuar de una manera noble y ejemplar.

      En conclusión, sería bonito que hubiese más gente así, porque personalmente, cuando se te brinda la oportunidad y ayudas a alguien, te sientes bien contigo mismo y alegre por haber podido hacer la vida de otro más fácil.

video

Sé un "Smart"

      Cuanto ha cambiado el mundo desde el descubrimiento de la electricidad, y aunque parezca que fue hace mucho, tan solo han sido tres siglos, y lo más relevante como Internet y los teléfonos móviles hace apenas medio.

       Las nuevas generaciones, naturalmente, son las que mejor las manejan, y con eso no quiero decir que le den un mejor uso, todo lo contrario, su dependencia es excesiva."Hijos de la tecnología" se hacen llamar. Se supone que todo el avance que se da ahora es para que las generaciones posteriores tengan un estilo de vida más fácil, más sencillo, ¿pero y si esto conduce a la rutina o a la estupidez? A la rutina en principio porque no tener los problemas que habían hace un par de décadas, nos da tiempo libre y nos quita los quebraderos de cabeza, pero al mismo tiempo nos hace más vagos, más "hijos de papá"-perdón por la expresión- y al final, más tontos.

       Estos síntomas, advertidos por genios como Albert Einstein con su famoso "El día que la tecnología supere la interacción humana, el mundo tendrá una generación de idiotas" son evidentes hoy en día. No hay más que ver el perfil de casi cualquier adolescente en una red social, es evidente el deterioro moral en comparación con la de sus progenitores.

       Pero lamentablemente he de decir que esto no ha hecho nada más que empezar, niños de seis años con smartphones, bebés con tablets, y yo aquí, con una videoconsola a la que apenas le doy uso a excepción de algún rato libre.

       En definitiva, la tecnología y su avance es beneficioso si se le da un buen uso, de lo contrario, por cada paso dado hacia adelante, daremos dos hacia atrás.

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viernes, 25 de abril de 2014

Ilusión virtual

     ¿Hasta donde llegaremos con la tecnología? Mucha gente le tiene miedo, dado su crecimiento y avance exponencial, el que hace que productos nuevos se queden desfasados en muy poco tiempo.

      Esta lucha por demostrar quién posee la tecnología más avanzada, y junto al desarrollo de inteligencia artificial, hace que pensemos en las películas de ciencia-ficción, en las que el invento acaba superando al inventor.

      Por otra parte,hay quien critica que cuanto más desarrollo hay, más triste es nuestra existencia, como bien se va a poder apreciar en el siguiente vídeo:


A mí personalmente me encanta la visión futurista y la creatividad con la que la han representado.

Vidas a 3 euros


     Leyendo el feed, como de costumbre, de la red social "Tuiter", me encontré una imagen que me impactó. Desde hace un tiempo, llevo siguiendo a usuarios como "Greenpeace" y "Unicef", organizaciones que trabajan por salvar vidas y crear un mundo mejor para todos sin ánimo de lucro, dirigida por soñadores y hecha realidad por voluntarios, que dan todo su tiempo y arriesgan sus vidas por un mismo lema: "Por un mundo mejor".

     Súbitamente me vino a la cabeza lo que todos sabemos pero ignoramos, toda esa gente que vive en la pobreza extrema, al borde de la muerte. Muerte... ¿asusta verdad? Todos la queremos bien lejos, pues bien, toda esta gente, algunos incluso más jóvenes que tú, la tienen bien cerca. Me asombra hasta donde puede llegar la crueldad hacia nosotros, nuestros iguales, porque todas las vidas valen lo mismo.

     Volviendo al tema principal, me leí el articulo completo donde decía que moría un niño cada 6 segundos de media, y que para muchas de las enfermedades de las que morían, había curas sencillas y poco costosas. ¿Pero a quien le importa eso? ¿Que ganan las farmacéuticas REGALANDO los medicamentos? Nada. Por eso dejan que se mueran como míseros animales. Salvar la vida a un niño costaba entre 0.15 y 3 dólares, que en nuestro estilo de vida occidental no es nada.

      Admiro profundamente a los ya citados voluntarios, que dan todo su tiempo y se arriesgan, por gente que ni conocen, que ni son de su nación, ni hablan su lengua, a cambio de un "gracias" tan siquiera. Los admiro porque son grandes personas, y gente así es la que cambia el mundo.

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